El siglo de oro tabernario

Autor: Alberto Miralles

PERSONAJES ( 5M / 129 / 1093):

            MOZO (31 intervenciones / 273 palabras)

            LOPE DE VEGA (31 / 250)

            QUEVEDO (24 / 231)

            GÓNGORA (30 / 187)

            RUIZ DE ALARCÓN (13 / 152)

(Una taberna en el Madrid de los Austrias. El MOZO se dirige al público con una jarra de vino en la mano.)

MOZO.- Acérquense los que penan,

decid a las penas basta,

que lo mejor de mi tierra

es el vino de esta tasca.

Entrad, pagad y bebed,

Porque es el vino un gran gozo.

No puede el tiempo con él

Mientras más viejo, más mozo.

(Entra QUEVEDO y le arrebata al mozo la jarra de vino.)

QUEVEDO.- Llevo seco una semana

y probar quiero el primero

una jarra que ya espero

pues soy mosquito y no rana.

MOZO.- Don Francisco de Quevedo

honrará la venta mía.

QUEVEDO.- ¡Honraréla con un pedo

si el vino sabe a sangría!

(Se sirve vino en un vaso sobre su mesa y cuando va a beber, entra GÓNGORA con un paraguas.)

GÓNGORA.- Por lo que “vedo”, Quevedo,

hacéis honor al que os nombra;

que nadie en Madrid se asombra

pues vuestro nombre es “Que bebo”.

QUEVEDO.- Gongorilla, oh picardía,

no estás en sitio adecuado

aunque sea de tu agrado,

no es lugar de clerecía.

MOZO.- Qué bien hablan, es divino.

Y sin espada ¿habéis visto?

Pero si catan el vino

será la de Dios es Cristo.

(Entra RUIZ DE ALARCÓN y se sienta después de saludar a Góngora.)

QUEVEDO.- ¿Me esquiva Ruiz de Alarcón?

¿No me saluda mi amigo?

Pelea tendré contigo

por ser tan gran bellacón.

(Van a sacar la espada. El MOZO se interpone.)

MOZO.- ¡La pelea está muy mal!

daos golpes de palabra;

un verso no descalabra,

Ni acaba en un funeral.

(Se sientan y guardan sus floretes. Entra LOPE DE VEGA.)

LOPE DE VEGA.- Un funeral me parece.

Donde no hay gritos hay pena.

Quien quiera rezar, que rece

O se vaya a la Almudena.

(Se levantan agresivos. El MOZO trae el vino y ellos se serenan bebiendo.)

QUEVEDO.- Ya llegó Lope de Vega.

LOPE DE VEGA.- Y a donde Lope llega

hay que librar pellejos

de los vinos más añejos.

GÓNGORA.- En ser pasados por agua

hasta los huevos le ofenden.

RUIZ DE ALARCÓN.- Y el agua de azahar repudia

por más que se la receten.

LOPE DE VEGA.- Eso oí decir de vos

a don Francisco de Quevedo.

Que soléis beber por dos

para olvidar que dais miedo.

(RUIZ DE ALARCÓN se vuelve airado a QUEVEDO, el cual está asombrado por lo que ha dicho LOPE DE VEGA.)

RUIZ DE ALARCÓN.- ¡Oh, musa! Dime, ¿quién es

la infamia de cuanto vive,

y quién contra todo escribe,

escribiendo con los pies?

¿Y aquél que ofende cuál es,

a todo lo viviente en suma

con infame lengua y pluma

a quien nunca el agua moja?

Patacoja.

(Ríen todos,  menos QUEVEDO, golpeando las jarras en las mesas y bebiendo. QUEVEDO saluda a RUIZ DE ALARCÓN y levanta su jarra. RUIZ DE ALARCÓN saluda también.)

QUEVEDO.- ¿Quién tiene espaldas con moño

de gibas, y bien mesado

tiene el pecho levantado

como falso testimonio?

¿Quién para propio demonio

es un coco en su carilla?

TODOS.- ¡Corcovilla!

RUIZ DE ALARCÓN.- ¿Quién era pícaro ayer

y ahora se ha puesto el don,

y quién por sólo bufón

la cruz llegó a merecer?

¿Quién estuvo para ser

en Alcalá presidiario,

por ladrón y por falsario

y ahora nobleza arroja?

TODOS.- ¡Patacoja!

(QUEVEDO se levanta y alienta a todos, público incluido, a decir: “¿Quién?”)

QUEVEDO.- ¿Quién…

TODOS.- ¿Quién?

QUEVEDO.- …es el bufón de la Villa?

TODOS.- ¡Corcovilla!

RUIZ DE ALARCÓN.- ¿Quién…

TODOS.- ¿Quién?

RUIZ DE ALARCÓN.- …al ridículo sonroja?

TODOS.- ¡Patacoja!

QUEVEDO.- ¿Quién…

TODOS.- ¿Quién?

QUEVEDO.- …es un nido de ladilla?

TODOS.- ¡Corcovilla!

RUIZ DE ALARCÓN.- ¿Quién…

TODOS.- ¿Quién?

RUIZ DE ALARCÓN.- …ni con zorras moja?

MOZO.- ¡Huy!

TODOS.- ¡Patacoja!

QUEVEDO.- ¿Quién…

TODOS.- ¿Quién?

QUEVEDO.- …lame al rey la rabadilla?

TODOS.- ¡Corcovilla!

(QUEVEDO señala a RUIZ DE ALARCÓN cediéndole el turno, pero a éste no se le ocurre nada y, avergonzado, se sienta. QUEVEDO arrasa con su inventiva.)

QUEVEDO.- ¿Quién…

TODOS.- ¿Quién?

QUEVEDO.- …es dromedario en Melilla?

TODOS.- ¡Corcovilla!

QUEVEDO.- ¿Quién es

un santurrón de capilla?

TODOS.- ¡Corcovilla!

QUEVEDO.- ¿Del teatro pesadilla?

TODOS.- ¡Corcovilla!

QUEVEDO.- Pues si es como veis ladilla

y al verle el pueblo le chilla,

no tiene lugar en la Villa.

TODOS.- ¡Corcovilla!

(Irritado, RUIZ DE ALARCÓN se levanta echando mano a su florete. QUEVEDO hace lo mismo, pero el MOZO se interpone.)

MOZO.- El que bebe es buen cristiano

que no beben los judíos;

los que beben son los míos

y de ellos yo soy su hermano.

LOPE DE VEGA.- Comprendo tus intenciones

deseando el desagravio,

pero con fray Sermones (Por GÓNGORA.)

se me vuelve el vino agrio.

GÓNGORA.- Eso les pasa a menudo

a los que leen tu poesía.

Si quedaras, Lope, mudo,

el mundo feliz sería.

LOPE DE VEGA.- Góngora escribe un soneto

y parece un sonsonete,

y es que no hay nada de seso

debajo de su bonete.

GÓNGORA.- No me piques, Lopico, que te pico.

LOPE DE VEGA.- Yo te untaré mis versos con tocino,

porque no me los muerdas, Gongorilla,

perro de los ingenios de Castilla,

y bufón en la corte a lo divino.

(Se levanta GÓNGORA.)

GÓNGORA.- ¿De judío me acusáis?

LOPE DE VEGA.- Y que a todos aburráis.

GÓNGORA.- Componéis romances

que cantan y estiman

los que cardan paños

y ovejas esquilan.

LOPE DE VEGA.- Tan claro escribo como vos oscuro.

Sois en amor, como en los versos, duro.

Capirote demonio culterano,

que no os entiende ningún castellano.

En versos macarrónicos deliras;

quieres cantar y por detrás respiras.

(Ríen, algunos aplauden.)

GÓNGORA.- Pues como lo decís vos, es justo,

hablaros en necio para daros gusto;

que soy el culto del culto no oculto,

(Murmullos de admiración.)

pero veréis si se entiende este insulto:

vengativo, veleidoso, majadero,

viejo verde, iracundo, altanero,

mentecato, lujurioso, putañero,

desterrado por injurias y faldero.

(Han ido golpeando a ritmo después de cada insulto. Al final, risas, aplausos y exclamaciones de regocijo y alabanza.)

Al pan, pan y al vino, vino

yo los llamo cuando quiero

y a vos os llamo pollino,

pues no sois un caballero.

(GÓNGORA se sienta. Ya están los cuatro autores sentados.)

LOPE DE VEGA.- ¡Gongorilla!

GÓNGORA.- ¡Lopico!

RUIZ DE ALARCÓN.- ¡Patacoja!

QUEVEDO.- ¡Corcovilla!

(Ligera pausa y de improviso todos se levantan desenvainando. GÓNGORA esgrimirá su paraguas. Hay un cruce de hierros que el MOZO intenta interrumpir.)

MOZO.- Ay, señores, dirimamos

la contienda de otro modo:

las espadas en las manos

no lo solucionan todo.

¡Un brindis habrá de ser!

A ver quién mejor lo hace.

El público será el juez

aplaudiendo si le place.

Necesito yo un jurado

que sea de espectadores.

Suban tres aquí al estrado

ahora que no hay ardores.

(Se hará subir al escenario a tres espectadores a los que se les entregará un sistema de puntuación.)

Para obtener galardón

que brinden en verso o prosa.

Primero Ruiz de Alarcón:

su verdad no es sospechosa.

RUIZ DE ALARCÓN.- Donde hay vino, salta Pan,

Venus baila y Baco entona.

Bebamos lo que nos dan

y luego a dormir la mona.

(Aplausos. El jurado calificará.)

MOZO.- En medio lo hará Góngora

para evitar soledades.

GÓNGORA.- Este vino no es cristiano

pues está sin bautizar.

Pero a todos hace hermanos

si lo sabemos brindar.

(Idem.)

MOZO.- Don Francisco de Quevedo

dirá por fin lo que siente

sin sentir haberlo dicho.

QUEVEDO.- Por el vino y muy despacio

Brindaremos con placer;

(Van a brindar, pero QUEVEDO sigue.)

desde la choza al palacio

todos quieren algo de él:

(Igual. QUEVEDO, sin dejar de recitar, entrega disimuladamente unos caramelos a los jóvenes del jurado.)

festejar bodas,

olvidar cuernos,

celebrar sueldos,

digerir panzas,

mantener carnes,

calentar sangres

y alocar mentes.

(Igual.)

Brindemos los caballeros;

ya no quiero ser mordaz;

tengamos la fiesta en paz…

¡aunque todos seáis fulleros!

(Se levantan todos dispuestos a la pelea. Interviene el mozo.)

MOZO.- Alto, manteneos al lado

Que hay que escuchar al jurado.

(El jurado dará su calificación. Aplausos para QUEVEDO.)

¡Que nadie tenga ya enojo!

¡Basta de puya y de pega!

Y ahora vos, Lope de Vega,

decidnos algún antojo.

LOPE DE VEGA.- Brindo por todos aquellos

A quienes amamos.

TODOS.- ¡Bien!

LOPE DE VEGA.- Brindo por todos aquellos

que nos aman.

TODOS.- ¡Bien!

LOPE DE VEGA.- Brindo por todos aquellos

que aman a quienes aman

a cuantos aman

a aquellos que aman

a los que aman.

Por eso no brindo por vos.

(Arroja el vino a los pies de GÓNGORA.)

GÓNGORA.- ¡Esa cita no es de él!

QUEVEDO.- ¡Hizo trampas el felón!

RUIZ DE ALARCÓN.- ¡Castigo aquí le den!

LOPE DE VEGA.- ¡No me lo daréis vos!

(Empiezan a batirse.)

MOZO.- ¡Alto, alto!

RUIZ DE ALARCÓN.- ¡Fulleros!

QUEVEDO.- (A GÓNGORA.) ¡Sayón, escriba!

LOPE DE VEGA.- (A QUEVEDO.) ¡Carne de horca!

GÓNGORA.- ¡Condenados!

(El MOZO con un escobón les hace huir a golpes. GÓNGORA intenta hacer valer su poder vaticano y recibe el escobazo más rotundo. El MOZO mira al público y concluye:)

MOZO.- Al fin esta taberna quedó sola

¡Líbrenos Dios de la envidia española!

(Música resolutiva. Oscuro rápido y meditación.)

 

TELÓN

 

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